Durante las últimas semanas hemos recorrido diferentes capítulos de la historia que inspira nuestra canción «Somos Maquidamia».
En la primera cápsula, «La mano aliada del retail es Maquidamia», explicamos cómo actuamos como facilitadores de negocios, acercando soluciones a los compradores y convirtiéndonos en un aliado estratégico para las cadenas de retail.
En la segunda, «Conectamos sueños con oportunidades», profundizamos en nuestro papel como puente o brokers entre fabricantes y comercializadores, ayudando a que grandes ideas y marcas encuentren un espacio dentro de las categorías y los planes de surtido, apoyando a los compradores en procesos de curaduría de portafolio.
Posteriormente, en «El sistema que impulsa el crecimiento«, reconocimos a esa fuerza de ventas invisible compuesta por producción eficiente, maquila inteligente y la logística de avanzada; todas claves para una cadena de abastecimiento consistente en el tiempo, que hace posible que los productos lleguen al consumidor final y a los hogares de manera eficiente.
Si bien es cierto que la planta de producción debe trabajar en función de la necesidad del cliente, contemplando no solo los volúmenes solicitados sino también ofrecer una calidad óptima en cada uno de sus productos sea marca comercial o marca propia. Hay alguien clave que participa en ese proceso, por eso surge una pregunta fundamental: ¿Quién conecta todos estos elementos para que funcionen como un solo engranaje?
La respuesta está en una figura estratégica llamada: el Key Account Manager (KAM).
Cuando una cadena solicita un nuevo producto, una ampliación de surtido o un incremento en la demanda, la planta debe prepararse para responder. La producción debe ajustarse, la logística debe garantizar el abastecimiento y la calidad debe mantenerse impecable. Todo esto requiere coordinación, visión y liderazgo. Por eso una de las frases de nuestra canción cobra especial significado:
Optimizar significa hacer que cada proceso sea más eficiente. Significa producir mejor, planificar mejor y entregar mejor. Esto contribuye al portafolio inteligente y para que su desarrollo sea eficiente, ágil y lo más rentable posible.
Y cuando una empresa comienza a atender las exigencias del retail moderno y del Hard Discount, ocurre algo extraordinario: se transforma.
Las compañías fortalecen sus procesos, mejoran sus estándares, aumentan su capacidad productiva y desarrollan nuevas competencias que les permiten competir en mercados cada vez más exigentes. Muchas de las empresas que se vuelven aliados de los Hard Discount se transforman ya que deben adecuar su capacidad de producción a la demanda, de allí viene la frase: «tu empresa se agiganta»
En Maquidamia vivimos este proceso todos los días.
Somos análisis porque evaluamos portafolios, identificamos oportunidades y estudiamos permanentemente la evolución del retail y las categorías.
Somos acción porque conectamos fabricantes con comercializadores, impulsamos negociaciones, desarrollamos modelos de representación comercial y construimos sinergias que generan crecimiento.
Como dice nuestra canción:
Avisos